La prueba epicutánea es un método diagnóstico utilizado básicamente para el estudio de los eczemas alérgicos de contacto, es decir, aquellas reacciones cutáneas que se desarrollan en las zonas de la piel que contacten con una sustancia a la cual un individuo es alérgico. Estas pruebas pueden también utilizarse (aunque son menos informativas) para el estudio de algunas reacciones a fármacos.
Consisten en la aplicación de una batería de sustancias o grupos de sustancias (potencialmente responsables de la reacción alérgica) sobre la piel de la espalda en forma de parches (patch) durante 48 horas, La primera lectura se realiza al retirar los parches y la segunda lectura y definitiva a las 96 horas. Si existe reacción a un alérgeno o grupo de alergenos (parche) determinados se evidencia la aparición de una zona roja (eritema), o incluso la presencia de vesículas/ampollas.
Existen distintas baterías de pruebas del parche (patch tests) estandar, formadas por las substancias que dan lugar con mayor frecuencia a alergias de contacto, y baterías específicas (series de perfumes, tintes, baterías dentales de metales, gomas, etc.)
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